Semilla de Kalanit
Un monumento para que la memoria siga florenciendo
Más que una escultura, será un espacio de encuentro, reflexión y esperanza. Una esfera metálica de tres metros de diámetro se abrirá para revelar en su interior la flor de Kalanit, símbolo nacional de Israel y emblema de resiliencia, recordándonos que incluso después del dolor más profundo, la vida puede volver a florecer.
Las capas que conforman la obra llevará el nombre de las víctimas. Cuando la luz atraviese esos nombres, la memoria cobrará vida, transformando la ausencia en un homenaje permanente y colectivo.
Este monumento será un legado para las generaciones futuras: un lugar donde recordar, reflexionar y reafirmar el compromiso con la vida, la paz y la memoria.
Con tu aporte, podés hacer realidad este proyecto. Cada donación nos acerca a la construcción de este símbolo que permanecerá para siempre como testimonio de quienes ya no están y como mensaje de esperanza para quienes vendrán.
Ayudanos a sembrar memoria.


