Bosque KKL Nova
Un espacio de memoria viva en homenaje a las víctimas del Festival Nova.
Un bosque que transforma el dolor en vida, y la memoria en futuro.
El Bosque KKL Nova es un espacio de memoria viva que se está desarrollando en la Ciudad de Mendoza, en conjunto con la Municipalidad.
Este proyecto nace como homenaje a las víctimas del Festival Nova, transformando el recuerdo en un gesto de vida, continuidad y comunidad.
En línea con la misión de KKL de fortalecer el vínculo con la tierra, promover la sustentabilidad, construir futuro y considerando que el memorial Nova en Israel también es desarrollado por KKL, este será el primer espacio de memoria en honor a Nova fuera de Israel.
El bosque estará conformado por 378 árboles, cada uno representando una vida y una historia que perdura. No se trata de un monumento tradicional, sino de un espacio que crece, respira y se transforma con el tiempo.
En su centro, se emplazará un monumento conmemorativo que invita a la reflexión, al encuentro y a mantener viva la memoria.
Un lugar donde la memoria se convierte en vida.
No es un monumento tradicional: es un bosque que crece, respira y se transforma con el tiempo.
7 DE OCTUBRE DE 2023 - 6:29 AM
Mientras se celebraba Simjat Torá (finalización de la lectura de la Torá), miles de jóvenes se reunían en el festival de música Nova, cuyo lema era “amigos, amor y libertad infinita”.
Ese día, la organización terrorista Hamás lanzó un ataque sorpresa contra Israel. Durante el ataque al festival, 378 personas fueron asesinadas, en su mayoría civiles.
El festival se realizó en Re’im, cerca de uno de los bosques de Keren Kayemet LeIsrael: el Bosque Be’eri. Hoy, ese lugar es un sitio de memoria que está a cargo de KKL.
El Bosque KKL Nova nace como un gesto de cercanía con el pueblo de Israel, un acto de memoria activa y un mensaje de empatía frente al dolor.
Un puente entre pueblos,
unidos por el lenguaje universal de los árboles:
crecer, resistir, sanar.
El bosque
El Bosque KKL Nova estará conformado por una selección de especies cuidadosamente elegidas, tanto por su adaptación al entorno como por su valor simbólico. Cada árbol aporta una identidad única, construyendo un paisaje vivo donde la naturaleza y la memoria se entrelazan.
En el corazón del bosque, se emplazará un monumento conmemorativo que funcionará como espacio central de encuentro, reflexión y homenaje.
A través de sus colores, formas y ciclos, el bosque expresa ideas de vida, resiliencia, transformación y continuidad.
Cada árbol, un significado

Lapacho
Renacer, belleza y fuerza en la adversidad.

Jacarandá
Transformación, identidad y conexión con lo local.

Olivo
Paz, continuidad y raíces profundas.

Ciprés columnar
Memoria, permanencia y trascendencia.

Liquidámbar
Cambio, ciclo y resiliencia.

Palo borracho
Diversidad, identidad y vida que se adapta.

Acacia de Constantinopla
Sensibilidad, apertura y encuentro.

Acer palmatum
Cambio, contemplación y paso del tiempo

Prunus avium
Fragilidad, belleza y memoria efímera.
Memoria plantando futuro
Cada árbol del Bosque KKL Nova representa una vida, una historia y una memoria que sigue presente.
A través de este proyecto, elegimos transformar el recuerdo en acción, construyendo un espacio que crece con el tiempo y mantiene viva la memoria.
Porque cuando hay raíces, la memoria no desaparece.
CADA NOMBRE, UNA HISTORIA.
Detrás de cada árbol hay una vida.
Detrás de cada vida, hay una historia que merece ser contada.
Estos padres hablan de sus hijos.
Para recordarlos. Para honrarlos. Para que su memoria siga viva.


